6 jun. 2011

Sueños

Si hay algo que me hace dar cuenta que no soy una persona “normal” son mis sueños.
Para empezar, a diferencia del 90% de la gente con la que hablo, yo sueño en algo así como “Narrador omnipresente”.
Nunca fui protagonista de mis sueños, nunca soñé que volaba, o corría, o me caía, o lo que sea. No, mis sueños eran como… Películas, si (Acabo de pensar que no se si es bueno escribir mis sueños en un blog, pero fue).
En mis sueños se dan situaciones “x” vividas por personas que no soy yo (Y no pretendo ser), es como un cine en el que nunca terminan las películas, llega un punto en que rompe un poco eso.
La cuestión que me llevó a escribir esto, en realidad, tiene que ver con el sueño pero del otro lado, o sea la falta de. Soy una persona que sufre de insomnio por 2 causas:
- Exceso de siesta
- Ansiedad (Emocional, nerviosa o alguna de esas)
En cuanto a lo primero no hay mucho que decir, pero lo segundo se explica en algunos ejemplos, días pre-finales, pre-vacaciones... Antes, cuando era chiquito y romántico(?), pre-salida con alguna persona del sexo opuesto. Pero hace un tiempo dejé el romanticismo de lado y, casualmente, se fue la ansiedad pre-salida, aunque también se fueron las serenatas con temas de Montaner (A mi favor: Tenía 4 años).
Volviendo a lo que hablaba antes, hace una semana tuve una noche de insomnio por exceso de siesta, estaba medio enfermo así que falté a la facultad y me quedé en cama todo el día. Muy lindo día, el problema es cuando llegó la noche, estuve 4 horas acostado mirando al techo hasta que me decidí a organizar mis pensamientos para ver si concentrarme en algo me provocaba sueño, eso no funcionó pero a cambio conseguí pensar en todo esto que estoy escribiendo. Agarré mi nueva mochila*, cacé una fotocopia de un partido político que me dieron por la semana de elecciones en mi facultadº e, iluminándome con el celular, escribí toda esta entrada y me dormí.
Después de dormir, vino la parte curiosa que decidí agregar después, y es lo que usualmente pasa cuando me despierto: 
A) Me acuerdo el sueño de principio a "fin"
B) No me acuerdo absolutamente NADA
o, lo que viene pasando mucho últimamente, 
C) No me acuerdo el sueño, pero me despierto cantando alguna canción al azar.
Dicha canción, no se a cuento de que viene a mi mente, pero se pega como pedazo de pan lactal al paladar y no se va hasta que termino de cantarla entera unas 3 veces, aprox.
Y para que entiendan lo curioso del asunto, la lista de canciones de la semana:


Sábado: Soul Sister - Train
Lunes: Sunshine of Your Love - Cream
Martes: Himno Nacional Argentino (Sin palabras)
Miércoles: Torero - Chayanne
Jueves: Smooth Criminal - Alien Ant Farm


Bastante variado y extraño. No sé donde está la lista de canciones del reproductor musical de mi cabeza, pero me gustaría verla algún día, eso sin contar la vez que me levanté cantando la introducción de Dragon Ball Z, ya comentado en una entrada bastante antigua.
Lo que mas me llamó la atención fue la canción del día martes (Me imagino que a ustedes también), a tal punto que me quedé toda la introducción de trompetas mirando al techo y pensando cual de todos mis vecinos podría ser el que tuviera puesto el himno. Después caí que la estaba cantando mentalmente así que me levanté e hice mis quehaceres diarios. Por suerte estaba solo en casa, no se que hubiera pensado cualquier persona que pasara por la puerta del baño mientras me duchaba a grito pelado de "O juremos con gloria morir" (Ya que la tenía en la mente porque no patriotizar un poco y cantar, ¿no?). La tuve que cantar 2 veces y se fue, así que ahí volví a mi rutina mental de siempre (O sea, nada), aproveché y empecé a escribirlo en el papel donde tenía lo anterior y llegué a la reflexión de que son estos momentos en los que me gustaría ser una persona que va al psicólogo, solo para saber que carajo me diría.
No, mejor no.
Aunque estaría bueno un servicio como el 113, que llamás y te da la hora, pero de psicólogos. Onda, llamás, contás tu sueño y te dicen que te pasa, cortás y fue. Nada de divanes, ni moverte de tu casa. Un golazo.
Dicho sea de paso, estaría bueno que ninguna persona de las que vaya a leer esto sea estudiante de psicología. Por las dudas.


* Hace cosa de un mes fui con A. a comprarme una mochila, porque la que tenía antes no daba mas. Cabe aclarar que, como tantas otras cosas al venir de una familia grande y numerosa, nunca me había comprado una mochila propia, sino que las heredaba de mi hermano o primos mayores. Debo admitir que de no ser por la chica en cuestión que acompañóseme a la aventura, habría terminado sin mochila o con una de Ben10(?), ya que gracias a ella descubrí que en Monte Grande hay un lugar que se dedica exclusivamente a vender mochilas y bolsos y en los lugares donde YO tenía pensado ir a ver que onda solo tenían mochilas de Ben10 o de Barbie. Nada mas que decir.
º Para ser alguien que nunca tuvo interés ni conocimiento en la política hasta que empecé a cursar en una facultad de ciencias sociales, el hecho de haber adivinado tanto el partido ganador como el segundo y el tercer puesto en el orden correcto (de un total de 9 partidos que se presentaron a las elecciones) no está para nada mal. Apenas se defina quien carajo se presenta a las presidenciales, les tiro como salen(?)


PD: Pequeño apéndice que me olvidaba de comentar. Cambié de proveedor de televisión por cable, así que ya no me van a leer quejándome de las publicidades venezolanas o el desfasamiento de horarios.


PD2: Esto de actualizar cada mes me da leña para tirar una entrada larguita nomás. Creo que voy a mantener este ritmo.


PD3: Tenía pensado subir una nueva encuesta, pero de momento no lo voy a hacer. En una semana seguro lo haga. Ah, y faltan pocos comentarios para llegar a los 700 en el blog, la persona que lo haga se va a llevar un premio, quizás. ¡Nos vemos!