26 dic. 2013

Monólogos de una Vida Monogámica (V)

Narco-monólogo

El otro día, hablando con F. y C. en lugar de trabajar (como siempre, digamos), surgió un tema interesante: La relación pelo-pechoril y el grado de machitud que esto representa.
Ahí, con F., primero nos encontramos con una situación un poco particular, y es que C. nos dijo que no le gustan los hombres con pelo, lo que no tendría nada de raro o malo, si no fuese porque enseguida añadió que tampoco le gustan los hombres que se depilan, con lo que llegamos a una simple deducción de que tiene muy pocos hombres en la mira.
Todo esto, de igual manera, venía a colación de un amigo que tenemos con F, que tiene ciertos complejos en su vida, y uno de ellos, en su momento, fue la poca cantidad de vello corporal que tenía a sus, entonces, 20 años.
No es que era lampiño, pero… no, si, era lampiño. Casi-lampiño. 84% lampiño, ¿existe algo así?
Tenía 6 pelos (contados) en el pecho, y un número similar en barba y bigote.
Toda esa cuestión derivó en un debate acerca de la masculinidad y etcs, que no recuerdo, y yo, que tengo una capacidad de concentración similar a la de una mariposa amnésica en una casa de lámparas incandescentes, me fui con mi mente a otro lado, y pensé, casi automáticamente, en Machito Ponce*.

O sea, MACHITO, ¿entendés? Ya está, te dice como se llama** ¡y te gana cualquier discusión!
El es Machito, vos no. Punto.
A todo esto, hablar de Ponce me hizo acordar la vez que fui a la Bizarren acá cerca(?) hace unos años, donde justamente tocaba el señor Macho en cuestión (y Ráfaga). En ese momento, recuerdo ciertas cosas, como haber llegado y lo primero que haya visto al entrar sea a una enfermera de Silent Hill jugando al metegol con Mickey Mouse.
ESE tipo de cosas se ven en la Bizarren.
Eso y después, al salir Machito Ponce y que la música empiece, pensar “aahhh, ESTE es Machito Ponce, ¡que buena canción!” con la automática y consecuente movida de cabeza y dedos al ritmo musical del Argento-Centroamericano(?).
A la segunda canción ya estaba mirando el reloj y preguntándome a que hora largaban los lomitos.

Si, te dan LOMITOS. Tipo 4, 5 am.
Lomitos, ¿entendés?
Yo no fui por Machito Ponce, ni por Ráfaga, ni por la Bizarren.
Yo fui por los lomitos. Digamos que fue una cuestión:

Gente: - “¿Vamos a la Bizarren?”
Yo: - “Meh”
Gente: - “Hay lomitos”
Yo: - “¿Lomitos? ¿¿Dónde? GRAAAWRR”***

Y saqué al Hulk que hay en mí.
Lo cual me hace pensar que eso sería un excelente slogan para un cereal.
“Sacá el Hulk que hay en vos”. TOMÁ.
¿Qué tigre ni tigre? Yo no quiero ser un tigre. Ahora, si me decís que voy a ser Hulk, agarro viaje. Como un narco-modelo**** pero de cereal, ponele.
Por más que “ser Hulk”, signifique que el cereal tenga uno de esos pigmentos raros y, seguramente, hiper-tóxicos que le ponen a las cosas de los pibes y te tiñen la lengua de verde. Yo compro igual.
Lo que me lleva a pensar, ¿Por qué siendo pibes queremos comprar tantas cosas que nos tiñan la lengua? ¿Cuál es la gracia?
Obviamente mi primer pensamiento es con respecto al Boobaloo “semáforo” o algo así, y la publicidad alentando el sexo juvenil a partir de los 10 años (bueno, quizás no tanto, pero si los besos).
O sea, si mis primeras experiencias con el sexo opuesto hubiesen dependido del color aleatorio del que teñiría mi lengua un chicle, hubiese vivido, literalmente, comiendo chicle durante unos 4 o 5 años. ¿Dónde está la gracia de eso? Lo bueno era intentar hablar de cualquier cosa y quedar como un pelotudo.
Los pibes de ahora no conocen lo que es la humillación, no puede salir nada bueno de esta generación. He dicho.


*No voy a hacer referencia a la cuestión de haber nacido en WILDE y tener que fingir un acento caribeño para que te tomen un poquito en serio en el ambiente musical, eso quedará para otra historia.

** Ni hablar del hecho de tener que cambiarte de nombre para aumentar tus rasgos “caribeños”.

*** No puedo creer que haya escrito las palabras “Machito Ponce”, “Bizarren”, “Boobaloo” y “GRAAAAWRR” en una misma entrada.

**** A todo esto, y siempre dentro de las reflexiones expansivas mentales que pueden venir a mi en momentos de escritura madrugal-pseudo-estupefaciéntica (digo pseudo porque no hay ni chances, lo más cerca que estuve de estupefaciarme(?) fue durante mi mini-adicción al café en cierto grado de mi carrera universitaria), no sé porque siempre flasheé pensé que agregarle la palabra “Narco” al principio de cualquier profesión le da cierto “status”. No me pregunten “status” de que, porque no lo sé, pero suena como... “Ok”. El sumum de la profesión. Y lo interesante es que tranquilamente puede ir con CUALQUIER profesión. O sea, Narco-Ingeniero (TOMÁ), narco-verdulero, narco-traficante(?), narco-publicista, narco-taxista, narco-dentista, narco-vendedorambulante, narco-reparadordecascosyrotoresdebarcosantiguos y así ad infinitum.



PD actual (26/12): Esta entrada estaba dispuesta a ser publicada hará 2 o 3 semanas como tarde, pero varias cosas me llevaron a posponerlo, así que ¡felices fiestas para los que lean! (Para los que no lean también).

21 sep. 2013

Teoría conspirativa publicitaria Nº 1451

"La publicidad de Yogurísimo, de "chau pachorra", empezó cuando Sabella y Verón estaban en Estudiantes. A Sabella le dicen "pachorra", Verón y Sabella no se llevan bien, y Verón canta "un yogur cada día" cuando desayuna(?)

¿Casualidad? No lo creo."










Ah, si, un poco vieja esta reflexión, pero recién, revisando el viejo bloquecito de notas encontré esta joya; en todo caso, a Verón le salió el tiro por la culata, porque Sabella se fue de Estudiantes para ir a la selección. JA, le pasa por cantar.



Así que ahí está la moraleja del día: Si son futbolistas, no canten. Y no usen la publicidad para hacerle la cama a un técnico que no les gusta, hagan como Ponzio los otros futbolistas y vayan para atrás, que es mas sano(?)


Como sea, esta es una entrada corta, que habla de fútbol y "publicidad", iba a poner una encuesta pero me olvidé como hacerlo(?)
¡nos vemos!




PD: ¡Habemus entrada!

5 abr. 2013

I'm back (O sea, “Soy atrás” o “soy espalda” queda a gusto del consumidor)

Ponele


Ponele que no pasó 1 (un) año y medio desde mi última entrada acá.
Ponele que no estoy de novio hace 1 (un) año y medio.
Ponele que esas dos cosas no están relacionadas. Mas que nada porque mi novia entra acá, lee todo y suele comentar seguido y no le va a gustar que le eche la culpa de mi colgadez bloguística. Hola amor(?).
Igual, como buen pollerudo que soy, todo esto ya fue leído (y aprobado, of course) por la susodicha. Hola de nuevo, amor.

Como sea, cualquier cosa le puedo echar la culpa a mi nuevo perro, que también lo tengo hace casi un año y medio. Si, hagamos eso mejor. Tengo un perro nuevo, que es tan tierno y molesto que no me deja escribir en mi blog. ¿Tiene sentido?
Ponele que si.

De todas formas, fue un año (y medio) movidito, para empezar, pero sin extenderme demasiado, así tengo temas para hacer dos o tres entradas mas, estoy “cerca” de terminar la facultad, lo que significa estar mas cerca de cumplir mi sueño*, y me obliga a plantearme la siguiente pregunta: “¿Qué carajo hace uno cuando se recibe?”. O sea, si me decís que fuera ingeniero, ya lo tengo bien claro, me consigo un taxi y salgo a laburarlo, pero al ser publicista, ¿qué se hace? ¿manejar un remis? Quizás me haga un blog para escribir pelotudeces. De hecho, ahora que lo pienso, ya tengo nombre y todo: “pelotudeces”. Pega, ¿no?

Entre otras cosas que pasaron en este año y medio está la reciente asunción del new papa. Dejando de lado que es Argentino (y evitando el cúmulo de situaciones y/o anécdotas del estilo “Yo viaje en subte con el papa” o “Compré medio kilo de papas en el super y, oh casualidad, ¡adelante mío estaba el papa! ¡Que plato!” y, quizás mi favorita personal, “yo le cortaba el pelo a la hermana del papa, me dijo que no es tan copado como lo venden”), voy a hacer referencia a lo único que me encanta cada vez que hay una asunción papal: La posibilidad ad infinitum de usar la palabra “habemus” para cuanta existencia de lo que se te ocurra haya, durante un mes y algo. Me encanta esa palabra y es genial la proliferación de “habemus” que se da cuando asume un nuevo papa. ¿Compraste un departamento? “Habemus departamento”, ¿el Bondi aparece en el horizonte después de media hora de espera? “Habemus Bondi”, ¿Tenés un perro nuevo? “Habemus perro”, ¿El polímero electroluminiscente por omisión de campo se te rompió? “Habemus rotura en el polimero electroluminiscente por inducción de campo”, y así hasta el hartazgo. Épico.

Otra cosa que nada que ver con las anteriores, para seguir con la temática y relacionando con esta entrada, ayer me desperté cantando la canción que ponía el Megaman X para Super Nintendo en cualquier enfrentamiento con el jefe final del escenario*2.
Lo cual es un tanto curioso, teniendo en cuenta que hace AÑOS, literalmente AÑOS, que no juego a un juego de Super Nintendo.
Eso me hizo pensar 2 cosas:
1) El Super Nintendo, mas allá de sus limitaciones de la época, tenía muy buen sonido en varios juegos, mas que nada en la saga Donkey Kong Country.
2) Me quedé con ganas de jugar al Megaman X. Y ya que lo mencioné, al DKC... Y al Mario Kart, quizás. Quizás al Super Mario World también... Creo que voy a buscar algun emulador de esos que vienen con 500 juegos de Super Nintendo, ouyeah.

Como última ¿novedad?, digamos, acabo de descubrir que puedo hacer que esta cosa aparezca como actualización en facebook, así que habemus lectores de facebook(?). Hola, lectores de facebook (Espero que no, en realidad, solo estoy probando).

Ogevúa*3




* Uno de mis sueños al respecto es ponerme una verdulería y colgar el título universitario en la pared. A la distancia necesaria para lograr que se vea QUE es, pero que no se llegue a leer DE QUE es.
Imaginate, un verdulero oficial, con título de verdurología y todo (sin que la gente sepa que esa carrera ¿no existe?, por supuesto).
Le pongo el “El licenciado en verduras”, “El licenciado” o, “El especialista” y me lleno de guita vendiéndole fruta a la gente, que es mas o menos lo mismo que haría trabajando en publicidad, digamos.

*2 Para los desmemoriosos, ESTA música me refiero. Si, es rarísimo, pero la tuve en la cabeza media hora una y otra vez, aprox.

*3 ¿Pronunciación fonética del francés? Yahoo respuestas tiene (valga la redundancia) la respuesta.